ENTREVISTA A LAURENT VANAT – CONSULTOR

Entrevista completa realizada a Laurent Vanat , consultor suízo especialista en estaciones de esquí internacionales. La entrevista está publicada en la revista Masella Magazine 2017-18, edición especial 50 años de la estación.

  1. Los puntos fuertes de Masella

Como especialista en estaciones de esquí me fijo más en temas técnicos que el público en general. Algo que me impresiona de Masella es la eficiencia del diseño de la estación. Con 4 telesillas desembragables, 1 telesilla de pinza fija y varios telesquís, cintas y telecuerdas la estación tiene 935 metros de desnivel, con una amplia variedad de pistas para todos los niveles y con diferentes ambientes. El hecho de que el complejo esté conectado con La Molina, formando el dominio esquiable de Alp 2500 con 142 km de pistas, hace que sea una oferta muy interesante para el Pirineo. La Molina + Masella está entre los cinco destinos de nieve más destacables de todos los Pirineos. Ahora que la movilidad sostenible es cada vez más importante, la accesibilidad a la estación en tren desde el centro de Barcelona es también un activo a largo plazo. Como suizo, me gusta viajar en tren y ya he disfrutado varias veces del trayecto en ferrocarril para acceder a Masella desde la estación de Sants y, también, desde el Aeropuerto de Barcelona. A pesar que no sea tan rápido, es un viaje tranquilo y relajante a través de los paisajes rurales de Cataluña.

  1. El esquí nocturno de Masella

Tuve el placer hace unos años de probar el esquí nocturno en super primera temporada de esta oferta y fue genial. A menudo, el esquí nocturno en Europa se limita a una pequeña pista con un remonte, mientras que en Masella se puede disfrutar de uno de los remontes más largos de la estación con una gran variedad de pistas. Y como valor añadido del esquí nocturno, Masella ofrece la posibilidad de finalizar la jornada con una deliciosa fondue de queso. Cuando la probé, como suizo, quedé muy impresionado por su buen gusto. Todo ello crea una experiencia inolvidable durante la noche en la estación.

  1. El papel de las estaciones de esquí privadas en la industria del esquí en el siglo XXI, el caso de Masella

La mayoría de las estaciones de esquí las explotan empresas privadas. En Europa, donde los precios de los forfaits no son tan elevados como en Estados Unidos, hace que la economía de una estación de esquí tenga un margen de beneficio estrecho entre el mantenimiento de un buen nivel de inversión para mantener el complejo invernal actualizado, aguantando todos los costes de operación y, a la vez, garantizando los ingresos para la empresa operadora. En las estaciones pequeñas la viabilidad económica pasa por la ayuda de la administración local; ya sea para abordar nuevas inversiones o, simplemente, recibir subvenciones para su explotación. Pienso que Masella tiene un tamaño suficiente que permite garantizar su viabilidad económica, especialmente gracias a que la compañía que explota los remontes también gestiona los servicios incluyendo la restauración, los alojamientos y el alquiler de esquís. Este perfil no es el más habitual en Europa y permite que la compañía operadora ganar en eficacia, a la vez que le permite proponer ofertas comerciales con buena relación calidad-precio y ofrecer al cliente todo lo que necesita para disfrutar de una estancia completa en la montaña. En este tipo de empresas permite tener una estrategia de negocio global y coherente, que no siempre es tan fácil de conseguir en los complejos invernales en que hay implicadas empresas diferentes.

  1. La estación de esquí de Masella, en el contexto geográfico de los Pirineos, así como Cataluña y España

Los Pirineos en su conjunto, según mis cálculos, seguramente es la tercera cordillera del mundo en cuanto a la oferta de esquí se refiere. Suman cada invierno más de 10 millones de esquiadores entre España, Andorra y Francia, un 20% de los cuales esquían en Cataluña. Masella tiene algunas ventajas de accesibilidad en relación a las zonas más habitadas de Cataluña si la comparamos con las otras estaciones invernales de los Pirineos. La posición meridional de Masella en los Pirineos hacen a veces las condiciones de la nieve sean muy diferentes a las de los Alpes, y eso a veces ha sido una ventaja sobre todo los últimos inviernos. La temporada de esquí a menudo comienza antes en Cataluña que en los Alpes, con el popular Puente de la Purísima a principios de diciembre. En este momento la mayoría de las estaciones de esquí alpino en los Alpes están todavía cerradas. La posición meridional también asegura un máximo de días de sol en las estaciones de los Pirineos, mientras que los modernos sistemas de fabricación de nieve son muy eficientes y permiten mitigar los riesgos asociados a una posición de la estación tan meridional. El complejo de Masella desde hace mucho tiempo ha reaccionada con este tema y cuenta con unas amplias instalaciones de producción que garantizan la nieve en pistas incluso con condiciones meteorológicas desfavorables.

  1. La evolución de la estación de esquí de Masella durante los últimos años

La estación de Masella da mucha importancia a mantener sus infraestructuras actualizadas. Mejoras constantes en las pistas, en la nieve producida y en la red de remontes ha permitido mejorar la experiencia de los esquiadores, por lo que Masella se ha convertido en más y más popular. Los gestores de la estación siempre miran ideas innovadoras en el extranjero y las implementan. Un buen ejemplo fue la introducción de las pistolas de aire comprimido para limpiar los esquís, tras un viaje de Javier Nolla (Director General de Masella) en Corea del Sur. Mientras que en las estaciones de este país asiático este servicio está generalizado, Masella seguramente es uno de las pocas estaciones de Europa en ofrecerlo a sus clientes. También he mencionado antes la experiencia con el esquí nocturno, que también es bastante singular en los Alpes y, sobre todo, en el sur de Europa.

  1. Contexto general del futuro de les estaciones de esquí en el mundo

Desde el año 2000, a nivel mundial, la afluencia de esquiadores en las estaciones de esquí se ha estancado. En los mercados occidentales, es decir en Europa y Norteamérica, se han construido muy pocas estaciones de esquí nuevas o ninguna, en la mayoría de los países, y el cambio demográfico ha tenido mucho más impacto que el cambio climático. Las estaciones de esquí han aprendido como disminuir las pérdidas. Sin embargo, la industria del esquí se encuentra con problemas debido al envejecimiento de la población occidental. El esquí fue masivamente adoptado por la generación de los hijos del “baby-boom”, que por cierto era una generación muy numerosa. Las nuevas generaciones han sido menos numerosas y menos adictos al esquí. En la mayoría de los países occidentales la escuela renunció a la organización de la semana de esquí o tener el aprendizaje de esquí en su plan de estudios. Ahora, que los hijos del “baby-boom” envejecen y se retiran progresivamente de la práctica del esquí, la renovación con nuevos esquiadores es insuficiente. El número de esquiadores occidentales tiende a disminuir, junto con su tasa de práctica. Además de eso, la competencia en el esquí ha aumentado de manera espectacular en los últimos 15 años. Internet, videojuegos, las compañías de bajo coste y de la democratización de la industria de cruceros son algunos de los impulsores de este cambio de paradigma. Los clientes se han acostumbrado a una mayor comodidad. La experiencia que ofrecían las estaciones de esquí hace 30 años ya no es satisfactoria para los clientes de hoy en día. Muchas estaciones de esquí han tardado en darse cuenta del cambio y de la necesidad de adaptarse. Las estaciones de esquí de éxito en el futuro serán aquellas que sean capaces de anticiparse a las necesidades y aspiraciones de los clientes y tengan capacidad de reinventarse. Masella ha demostrado sus aptitudes en este sentido. Un ejemplo es su oferta hacia los turistas que visitan Barcelona, ​​que pueden disfrutar de un día de esquí en la estación aunque no vayan equipados. Todo el material se suministra desde la estación, incluso la ropa de esquí. El siguiente paso podría ser el de garantizar a cualquier turista que pudiera bajar una pista azul después de un día de esquí, incluidos aquellos clientes que no hayan esquiado antes. Estoy convencido de que Javier Nolla y su gran equipo lo podrán ofrecer en breve.

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